VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL
VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL
VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL
QUE ES SER JUDIO?
QUE ES EL SHABAT?
VELAS DE SHABAT
SEDER DE SHABAT
KASHRUT (Nuestra dieta)
CALENDARIO HEBREO
BERAJOT (Bendiciones)
TEFILOT (Plegarias)
LA MEZUZA
LOS TEFILIN
BERIT MILA (Circuncisión)
PIDION HABEN
BAR / BAT MISVA
CASAMIENTO
ALEFBET (Alfab. hebreo)
LINEA DE TIEMPO
FILOSOFIA JUDIA
COMERCIOS CASHER
INSTITUCIONES JUDIAS
FOTOS DE RABANIM
PERASHAT HASHABUA
REFUA SHELEMA
TODOS LOS ARTICULOS
QUE ES SHABUATOV?
Auspiciado por la
Federación
Sefaradí
Latinoamericana

www.fesela.com
EH WEBSITES - USA

Educación: Cuando los padres no se ponen de acuerdo

 

Muchas veces encontramos que nuestros chicos no se comportan de la manera que esperábamos y manifiestan en distintas áreas problemas de conducta. Muchas veces esto se debe a que los padres suelen brindarles mensajes contradictorios, ya que no se llega a un acuerdo entre cónyuges.

Los padres a menudo están en desacuerdo en como un chico debe ser educado. Estas diferencias de opinión no son necesariamente malas, porque dos cabezas son generalmente mejores que una. De hecho, un "desacuerdo consultativo" puede no solo dar mejores soluciones, sino también puede realzar el matrimonio, por medio de trabajar juntos en el problema se puede incrementar el respeto entre la esposa y su marido, cuidándose mutuamente y ocupándose cada uno del otro.

Rab Itzjak Hutner, un comentarista reciente, escribe sobre este fenómeno. El Talmud establece que dos estudiantes que "luchan" cada uno termina amando al otro. Rab Hutner explica que precisamente porque ellos "lucharon", cada uno discordando tan vehementemente, llegan a quererse. Los eruditos de la Torá buscan esencialmente comprender cual es realmente la voluntad de Di-s, Su "lucha" uno con el otro los acerca a su meta, y su oposición los ayuda a sacar la verdad a la luz.

De todas maneras, cuando los padres no visualizan la disciplina, es muchas veces parte de un amplio modelo de discordancia entre ellos. Estos padres deben separar el problema disciplinario de sus grandes problemas y tratar con las cuestiones de disciplina separadamente. Ellos no deben esperar a que los grandes problemas sean solucionados. Cualquier demora solo exacerbará el "pequeño" problema de conducta, siendo que un menor comportamiento puede empeorarse si no es tratado rápidamente. El chico estará más arraigado a su mala conducta, y lo más asombroso será la probabilidad de problemas disciplinarios adicionales.

Estos padres deben focalizar en las razones de su desacuerdo respecto a qué constituye una buena práctica disciplinaria. Por ejemplo, entendiendo como cada cónyuge fue criado puede arrojar más luz en su enfoque de la disciplina. Esta apreciación de los antecedentes de cada uno puede solucionar amplios problemas de las parejas al mismo tiempo.

Incluso un desacuerdo sano debe ser establecido antes de disciplinar a tu hijo. Los conflictos en relación a estilos de disciplina solo fortalecen problemas de conducta.

Habiendo dicho esto, sin embargo, debe notarse que las madres, por naturaleza, comúnmente favorecen un enfoque más leve, mientras que los padres tienden a ser más estrictos. Estos enfoques variables, si no provienen de un mayor modelo de discordancia matrimonial, no son necesariamente contraproducentes. Esta diferencia de sexos puede ser la manera de Di-s para "empujarlo [ser estricto] con la [mano] izquierda y acercarlo con la derecha".

Nosotros cambiamos y afectamos a nuestros hijos cuando aplicamos un dictamen con la derecha acercándolo y con la izquierda alejándolo. Recuerden que la mano derecha es la más fuerte. Deberíamos obrar con nuestros hijos más a menudo con calidez que con distanciamiento.

Si, sin embargo, uno esta abiertamente en desacuerdo con su conyugue en medidas disciplinarias, el hijo acentuará está desunión confiando en su madre para salvarlo de la ira de su padre. Su padre podrá tender entonces a ser más indulgente que lo necesario, por miedo a parecer siempre como el "mal" padre a los ojos de su hijo o podrá tornarse más estricto que lo que le gustaría ser, para compensar el déficit de su esposa que se comporta tan "compasivamente" . Eventualmente ningun camino es el deseado.

Por ende los padres deben debatir sobre los problemas disciplinarios pasados y determinar como solucionarlos en el futuro. Una madre no debe decir, "Esperemos hasta que tu padre venga a casa!". En cambio debe dejar en claro que ambos padres han concordado con las consecuencias de su conducta. Un padre debe enfatizar en que su esposa no se retracte su penitencia. En otras palabras, cuando el niño de 6 años golpea a su hermano menor, el padre debería tomarlo de la mano y decirle "Mama y yo decidimos que debés quedarte en tu cuarto si golpeaste a alguien. Debés retirarte cuando no podés comportarte amablemente en presencia de otra gente".

En resumen:

La discordancia entre padres puede ser productiva y benéfica para el niño cuando los padres desacuerdan uno con el otro y clarifican lo que es mejor para su hijo, lo beneficiarán a él y asimismo realzaran su relación personal.

Los padres deben dejar de lado sus desacuerdos personales y focalizarlos en armonizar su enfoque para resolver los problemas de conducta de sus hijos.

Los padres pueden diferir en su enfoque de la disciplina siempre y cuando:

1. Esta diferencia no implique sofocar la posición del cónyuge con respecto al niño.

2. Los padres concuerden con esta diferencia en tácticas de antemano, sin discutir en la presencia de sus hijos.

Basado en: INNERNET MAGAZINE http://innernet.org.il del Rab Noach Orlowek

CONTENIDO SUPERVISADO POR EL RABINO SALOMON YABRA - DIRECTOR DEL COLEL SHEBET AHIM
SHABUATOV 2000-2010 - COPYRIGHT © EH GROUP - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS